Seleccionar página

La gastroenteritis es una infección muy frecuente, sobre todo en niños, que cursa con diarrea (más deposiciones de lo habitual y más blandas). En muchos casos también aparecen vómitos, fiebre y dolor abdominal.

Suele ser autolimitada, pero lo más importante es evitar la deshidratación, especialmente en los más pequeños.

Lo más importante en casa: evitar la deshidratación

Cada vez que hay vómitos o diarrea, el cuerpo pierde líquidos que hay que reponer.

Nuestro consejo como farmacéuticos es claro:

  • Ofrece suero de rehidratación oral (mejor que agua sola). Los encontrarás listos para usar o en polvo en la farmacia.

  • Si hay vómitos frecuentes, el suero debe darse poco a poco: una cucharada cada 5 minutos.

  • Aumenta la cantidad de forma progresiva según lo vaya tolerando.

  • Cuando deje de vomitar, puede empezar a comer pequeñas cantidades sin forzar.

  • Mantén el aporte de líquidos entre las tomas.

Un apunte importante: si vomita, descanso digestivo durante 1 hora antes de volver a ofrecer líquidos, siempre en pequeñas cantidades.

¿Hay que hacer ayuno?

No. Ya no se recomienda ayuno prolongado.

  • Desde el principio se puede ofrecer comida, siempre sin obligar.

  • Es normal que el apetito sea menor durante unos días.

  • Si el niño toma lactancia materna, debe continuar con ella, incluso aumentando el número de tomas.

  • Los biberones pueden darse como habitualmente, sin diluir más la leche.

¿Qué alimentos se toleran mejor?

No es imprescindible una dieta estricta, pero sí conviene optar por alimentos suaves y fáciles de digerir:

  • Cereales como arroz o trigo

  • Patata

  • Pan

  • Carne magra

  • Verdura cocida

  • Pescado

  • Yogur

  • Fruta

Conviene evitar comidas flatulentas, muy grasas o con mucho azúcar.

¿Cuándo hay que acudir a urgencias?

Es importante consultar si aparece alguno de estos signos:

  • Vómitos muy frecuentes o persistentes.

  • No tolera ni líquidos ni sólidos.

  • Vómitos verdosos, con sangre o con aspecto de “posos de café”.

  • El niño está decaído, muy adormilado, con mucha sed, llora sin lágrimas u orina poco.

  • Ojos hundidos.

  • Diarrea muy abundante y líquida que no permite reponer lo que pierde.

Errores frecuentes que conviene evitar

  • No usar soluciones caseras como limonada alcalina.

  • No ofrecer refrescos comerciales para hidratar.

  • Preparar correctamente los sueros en polvo, respetando la cantidad exacta de agua.

  • No administrar medicamentos para la diarrea o los vómitos sin consultar antes con el pediatra.

Nuestro consejo desde Farmacia Calle Ancha

Cada caso es distinto. En la farmacia podemos ayudarte a elegir el suero de rehidratación más adecuado, resolver dudas y acompañarte durante el proceso.

Si tienes cualquier pregunta, pásate por Farmacia Calle Ancha, en el centro de Albacete. Estamos para ayudarte.